"Mi rol como diseñadora de vestidos de novia es transmitir, a través del vestido, aquello que la novia desea sentir en ese día tan especial. Una de las cosas que más disfruto en este oficio es ver cómo la novia se conecta con su vestido. He visto novias reír y llorar en sus pruebas. Nada me hace más feliz que poder contribuir y ser parte de un momento tan hermoso".